Jose tiene que irse a currar a SF. Su ayuda y asesoría ha sido clave hasta ahora en el viaje, pero debemos seguir solos. Sandra y los niños se quedan con nosotros a continuar la “road movie”
La falta de patriarcado se nota desde el primer momento. Se nos va la pinza y creyendo que solo pasamos una noche en Grand Canyon nos hemos pegado un madrugón de órdago. El caso es que tenemos reservadas dos noches en el Canyon, así que hay que aprovechar la coyuntura y nos vamos al Factory Premium de LV.
Somos los primeros en llegar al factory (9:15 A.M.) y la verdad, cuando veo que se parece un montón al que tenemos en Las Rozas y que los pasillos entre tiendas dan al exterior sin sombras y a 40ºC me llevo una decepción.
Sin embargo, cuando terminamos (16:00 P.M.), estamos colmados de consumismo y hemos realizado cienes y cienes de compras satisfactorias. Menos mal que hemos dejado la mayoría del equipaje en la consigna del hotel. Las bolsas colman los maleteros de los dos coches en los que realizamos esta parte del viaje, e incluso Silvia y yo hemos tenido que comprar una supermaleta para meter todas las compras.
Volvemos a cambiar de estado
La carretera que nos lleva a Williams, cerca del Grand Canyon es, al principio desoladora. Desierto y cutrecaravanas nos franquean, para dar paso a una zona mucho más vistosa con grandes espacios llenos de vegetación.
Llegamos al motel justos para darnos un bañito en la piscina y tomar una birra antes de cenar. Unos chicos majísimos de Madrid nos hacen esta foto y nos orientan sobre como ver el Parque mañana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario