Cuando nos levantamos Sandra nos comunica que tiene una sorpresa preparada para la tarde. Vamos a volver a navegar pero esta vez: ¡EN UN SUPERVELERO DE 4 MÁSTILES Y NO SE CUANTOS PIES DE ESLORA!.
Esto empieza a parecerse al escaparate del “precio justo” que cuando ya estabas saciado de regalos todavía quedaba lo mejor.
Para hacer tiempo y como no nos hemos gastado casi nada de pasta en el viaje, Bea y yo decidimos irnos al Best Buy a pillarnos unas tablets PC.
El caso es que entre las compras y quedar y lo demás allá, llegamos al embarque del velero por los pelos.
El velero es precioso y enorme. Estamos a bordo con los compañeros de Jose, unas 40 personas y no agobia en absoluto. Para cerrar el círculo hay dos neveras llenas de cervezas.
La travesía complementa muy bien a la que hicimos al principio del viaje. Vamos desde SF en dirección a la isla del Ángel bordeándola por la derecha. vamos, justo lo contrario de la otra vez.
¡GRACIAS SALAO!
No hay comentarios:
Publicar un comentario